{Your eyes and brows, your side profile
Your neck and shoulders, your loveliness
Your everything from head to toe
deeply I’ve fallen.}

sábado, 20 de noviembre de 2010

Because of you.

Because of you.



Sus ojos desorbitados revoloteaban por el techo de la habitaciónmientras que sus labios se curvaban peligrosamente en una sonrisa retorcida en placer. Un poco de sangre escapaba escurridiza por sus labios entreabiertos, jadeantes de un extraño dolor. Su cuerpo ni reposaba ni descansaba sobre el suelo al costado de su cama, simplemente estaba tirado allí a sus anchas, producto del mareo post-marihuana.

Oh si, ella definitivamente lo había vuelto a hacer, but hell… Who cares?

No era ni una americana frustrada en un país de nadie, ni una europea con clase ubicada en un buen cargo de mierda (porque la paga era interesante); ni siquiera una asiática con rasgos finos y delicados como para mínimo, ser modelo. No, ella no era así. Era una persona común, con un trabajo mediocre que le permitía darse sus lujos.

Como fumar marihuana.

Lo que más gracia le daba era el enojo del otro, su compañero de cuarto. Oh yes… Here he comes again…

Corrió hacia ella con la cara desfigurada en preocupación, con los nervios crispados y la desesperación saliéndosele por los poros de la piel. La tomó entre sus brazos y la levantó con mucho esfuerzo (¡Ja! ¡Ahí tienes tonto! ¡Peso muerto!) haciéndola reposar sobre la cama, pero demonios, estaba llena de las cenizas. No importaba. Allí se quedaría por imbécil hasta que llegara la ambulancia.

-¡¿Cuántas veces llevo pidiéndote que no lo hagas?! ¡¿Cuántas veces?! – El departamento estaba hecho un asco… Aun que no fuese lo suficientemente espacioso como para dejar todo up side down, ella de alguna forma encontraba el espacio en blanco perfecto para dejar sus cosas tiradas. O, ¿Por qué no? También las de él.

-Ah ~ Pero tú siempre vuelves… ¿Cuántas veves me hz dicho que jms lo harías? – sus palabras se atropellaban solas con la lengua o se quedaban enredadas en las cuerdas vocales. Algo hacía que aquellas palabras además de mal, sonasen hirientes.

-Ya no vuelvo – le espetó con voz firme, mirando su cuerpo tirado en aquella cama con completo asco – Vine a buscar mis cosas, ya arreglé con alguien más para quedarme. – sonrió lastimoso, corriendo de un lado a otro por todo el lugar para irse lo más rápido posible. El olor a marihuana afectaba sus pulmones destrozados. - ¿Qué te pensabas? ¿Qué realmente me importabas? No, nunca. Es más, ni siquiera llamaré a la ambulancia… ¡Mierda! ¡¿Es que no escuchas cuando te digo que soy asmático?! – le recriminó corriendo hacia la ventana para abrirla. No aguantaba un condenado segundo más allí.

-¿Es que no escuchas cuando te digo que te amo? – Golpe bajo. Él la miró horrorizado mientras ella sonreía con satisfacción - ¿Llamo al cura para que nos case?

-Imbécil, imbécil – dejó todo tirado por ahí para sentarse al lado de ella, quien rápidamente largó una buena bocanada de humo sobre su rostro. Tosió con fuerza, llevándose su mano al pecho – Para ya con eso – le quitó el cigarrillo de la mano, escuchando la risa de su compañera.

-¿O qué? ¿El niñito bueno y estudioso me va a acusar con la policía? – la voz de la fémina seguía sonando fuerte y clara para las silenciosas paredes del lugar, sin embargo todo parecía desvanecerse para su acompañante.

-Te… detesto – le dijo con la voz cortada y tosiendo cada vez más fuerte, sintiendo como el alma se le iba en ello.

-Uy, escucha tu tos, es horrible y debe sentirse aún peor, ¿verdad? – Descifró en la mirada de su ex- compañera la satisfacción que le brindaba verlo en aquella situación. Sabía de sobra la debilidad pulmonar de su compañero pero who cares?, él nunca le había correspondido su amor, ¿A ella que le importaba su salud? ¿Era ella cruel?

Quizás solo un poco trastornada.

-Pero, déjame decirte, no me quedaré aquí para verte agonizar – ella volvió a reír frente a la imparable tos contraria. Su rostro se había tornado rojo intenso y sus piernas hacía rato habían flaqueado, dejándolo en el piso – Adiós ~ - su risa fue sonora más en sus oídos que en el cuarto.

Fue saliendo del lugar con paso elegante y torpe, llevándose todo puesto por el camino hacia la puerta.

Él, completamente desesperado, tanteó su celular en el bolsillo y marcó el número del hospital pero a penas si podía hablar.

-¿Quieres que llame al cura? ¡Aún estamos a tiempo de casarnos! – le anunció su voz a la distancia, completamente distorsionada.

El celular resbaló por sus manos hasta llegar al piso y morir descuartizado allí. Todo se volvió borroso y se mareó más de lo que estaba… A pesar de que se sentía flotar en una nube esponjosa. Súbitamente todo se volvió de colores brillantes y cálidos, súbitamente todo parecía perfecto e incluso se atrevió a esbozar una pequeña sonrisa.

-Imbécil! ¿Estás bien? – susurró su voz, su dulce y armoniosa voz, tan tan a la distancia que se asustó - ¿Cuántas veces te he dicho que no fumes marihuana en el apartamento? – le recriminó casi como siempre. - ¿Haz olvidado…

-… que eres asmática? – sonrió perdido en el suelo y rió cuando los débiles brazos de la niña nueva intentaron alzarlo para posarlo sobre la cama – lo leí en tu currículum… pero…who cares?

but hell… Who cares?
Oh yes… Here he comes again…
up side down
who cares?,
who cares?


El escrito está inspirado en una canciíon de NickelBack (la del video) y es por eso que es tan emo. De todas formas, espero que lo hayan entendido.

1 comentario:

  1. LO AMÉ LO AMÉ LO AMÉ!
    nonono, lástima que tengan porros en la piel (?) leía cualquier cosa la piba xD
    Mi sueño frustrado es basarme en una canción para escribir un fic u.u o en su defecto hacer un songfic D:
    Te amo, Espow <3

    ResponderEliminar